Octógonos de Advertencia: Cómo Leerlos y Qué No te Dicen
Están en la galleta de la lonchera, en la gaseosa del almuerzo y hasta en el yogur que parecía inofensivo. Los octógonos de advertencia llevan años en las etiquetas del Perú, pero pocas personas saben qué mide cada uno. Además, hay cosas que no cuentan. Aquí verás qué significan, cómo leer también la tabla nutricional y la lista de ingredientes, trucos para el supermercado y la bodega, y los errores más frecuentes.

Qué Significan los Octógonos de Advertencia
Son cuatro sellos negros en el frente del envase. Cada uno avisa de un nutriente distinto.
Alto en azúcar
Avisa de que el producto supera el límite de azúcar fijado por la norma. Lo verás en gaseosas, néctares, galletas y cereales de caja. Debajo dice «Evitar su consumo excesivo», igual que los dos siguientes. Sin embargo, el sello no indica cuánto se pasa: una bebida puede superarlo por poco y otra duplicarlo, y llevan el mismo octógono.
Alto en sodio
El sodio es el componente de la sal que se relaciona con la presión arterial. Este sello aparece en sopas instantáneas, embutidos, snacks y salsas, y también en productos que no saben salados, como algunos panes de molde. Como referencia, la OMS aconseja no pasar de 2 gramos de sodio al día, lo que equivale a una cucharadita de sal.
Alto en grasas saturadas
Señala productos con mucha grasa saturada, la que abunda en mantequilla, quesos maduros, embutidos, helados y galletas rellenas. Ahora bien, el sello no distingue de dónde viene esa grasa ni qué más aporta el alimento. Por ejemplo, un queso y una galleta rellena pueden compartir octógono y ser muy distintos en proteína y calcio.
Contiene grasas trans
No dice «alto en», sino «contiene», y su leyenda es más tajante: «Evitar su consumo». Las grasas trans industriales salen de aceites parcialmente hidrogenados, usados en algunas margarinas y productos de pastelería. Hoy este sello se ve poco, porque el Perú tiene además una norma para retirarlas de forma progresiva. Aun así, si lo encuentras, deja ese producto en la góndola.
De dónde salen y cómo se calculan
Los octógonos nacen de la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable para Niños, Niñas y Adolescentes y de su Manual de Advertencias Publicitarias. Se aplican a alimentos y bebidas procesados. Además, el cálculo se hace por cada 100 gramos en sólidos y por cada 100 mililitros en bebidas, no por porción. Los límites son más bajos para las bebidas, por eso tantas llevan sello.
Cómo Leer una Etiqueta Completa, Paso a Paso
El octógono es el primer filtro, no el único. Estos cinco pasos toman menos de un minuto.
Empieza por el frente y cuenta los sellos
Mira cuántos octógonos tiene y cuáles son. Con tres sellos, más cuidado que con uno. Luego piensa en la frecuencia: no es lo mismo algo que comes a diario que un antojo del fin de semana. Además, desconfía de las frases grandes del frente, como «natural», «fit» o «con vitaminas». Son publicidad, no información nutricional.
Voltea el envase y busca la porción
En la tabla nutricional, lo primero es el tamaño de la porción y cuántas trae el envase. Por ejemplo, una botella personal puede declarar dos porciones y un paquete de galletas, tres. Si te lo acabas entero, multiplica. Después revisa azúcares, sodio y grasas saturadas por porción. Así el aviso general se convierte en una cantidad concreta.
Lee la lista de ingredientes
Los ingredientes van de mayor a menor cantidad. Entonces, si el azúcar aparece entre los tres primeros, el producto es sobre todo dulce. Ojo con sus otros nombres: jarabe de glucosa, fructosa, maltodextrina o concentrado de fruta. Ahí también verás los edulcorantes, como sucralosa o estevia, que ningún octógono avisa. Más nombres en miel o azúcar: qué cambia de verdad.
Compara dentro de la misma categoría
Compara yogur con yogur y galleta con galleta. Para eso, usa la columna por 100 gramos o 100 mililitros, porque las porciones cambian de una marca a otra. De hecho, dos productos con el mismo octógono pueden tener cifras muy distintas. Y muchas veces el mejor no es el más caro.
En la bodega, decide rápido
Cuando no hay tiempo, usa tres preguntas. ¿Cuántos sellos tiene? ¿Me lo voy a comer entero? ¿Hay al lado algo sin envase, como un plátano o una mandarina? La fruta, las menestras y los alimentos frescos no llevan octógonos porque no son procesados. Por eso suelen ganar la comparación. Para el trabajo, mira estos snacks peruanos para la oficina.
Qué Dice y Qué No Dice Cada Octógono
El sello resume, y todo resumen deja cosas fuera. Esto es lo que conviene mirar además.
| Lo que ves | Qué te avisa | Qué no te dice | Mira además |
|---|---|---|---|
| Alto en azúcar | Supera el límite de azúcar por 100 g o 100 ml | Cuánto se pasa ni si lleva edulcorantes | Azúcares por porción e ingredientes |
| Alto en sodio | Supera el límite de sodio | Cuánta sal sumas en todo el día | Sodio por porción y porciones del envase |
| Alto en grasas saturadas | Supera el límite de grasa saturada | Qué más aporta: proteína, calcio o fibra | La tabla nutricional completa |
| Contiene grasas trans | Lleva grasas trans industriales | Nada que lo compense | Mejor elegir otro producto |
| Sin octógonos | No supera ningún límite | No significa saludable ni sin azúcar | Porción, ingredientes y edulcorantes |
Un ejemplo de etiqueta que conviene leer es la bebida de aloe vera con durazno Forever Aloe Peaches. Según su ficha, lleva 84,5 % de gel de aloe, puré de durazno, fructosa, concentrado de jugo de uva blanca y vitamina C. Es decir, dos de sus ingredientes son formas de azúcar. Por eso, revisa en el envase los azúcares por porción y cuéntala como bebida dulce. Si cuidas tu azúcar, mira antes a quién le conviene el aloe con durazno.
Errores Frecuentes al Leer los Octógonos
Los sellos ayudan, pero mal leídos confunden. Estos son los cinco tropiezos más comunes.
- Creer que sin octógono es saludable: un producto puede quedar justo debajo del límite, o cambiar azúcar por edulcorantes, y no llevar ningún sello.
- Contar sellos y olvidar la porción: un octógono en algo que comes tres veces al día pesa más que dos en un antojo mensual.
- Mirar solo la comida y no las bebidas: gaseosas, néctares y bebidas de caja son una fuente grande de azúcar líquida. Lo vemos en qué jugos conviene tomar y cuánto.
- Fiarse del frente del envase: «light», «integral» o «sin azúcar añadida» no reemplazan a la tabla nutricional ni a la lista de ingredientes.
- Decidir solo con hipertensión, diabetes o enfermedad renal: en esos casos los límites generales no bastan. Pide a tu médico o nutricionista las cifras que te corresponden.
Mitos sobre los Octógonos
Si no tiene octógonos, puedo comerlo sin medida.
El sello solo mira cuatro nutrientes. No evalúa las calorías, los edulcorantes, la fibra ni cuánto procesado tiene el producto.
Un producto con octógono está prohibido.
No. Es una advertencia para que decidas con información. No impide la venta ni la compra.
Los octógonos se calculan por porción.
Se calculan por 100 gramos o 100 mililitros. Por eso un paquete pequeño puede llevar sello aunque la porción parezca poca cosa.
Dos productos con el mismo sello son iguales.
Uno puede superar el límite por poco y otro por mucho. La diferencia está en la tabla nutricional.
Lo «natural» o «artesanal» es mejor aunque sea dulce.
El origen no cambia la composición. Una mermelada o un manjar blanco artesanal siguen siendo, sobre todo, azúcar, lleven o no el sello.
Preguntas Frecuentes
¿Qué son los octógonos de advertencia?
Son sellos negros de ocho lados que van en el frente de los alimentos y bebidas procesados que superan ciertos límites de azúcar, sodio o grasas saturadas, o que contienen grasas trans. En el Perú se usan desde 2019. Sirven para identificar esos productos de un vistazo.
¿Cuántos octógonos puede tener un producto?
Hasta cuatro, uno por cada nutriente. Por ejemplo, una galleta rellena puede llevar los de azúcar y grasas saturadas. Cuantos más sellos, más motivos para dejarlo como algo ocasional. Aun así, la cantidad y la frecuencia pesan tanto como el número de sellos.
¿Un producto sin octógonos es saludable?
No necesariamente. Significa que no supera los límites de esos cuatro nutrientes. Sin embargo, puede tener edulcorantes, muchas calorías o muy poca fibra. Además, los alimentos frescos tampoco llevan sellos y sí son la mejor base. Por eso conviene leer también la tabla nutricional y la lista de ingredientes.
¿Los edulcorantes aparecen en los octógonos?
No. En el Perú no existe un octógono para edulcorantes ni para cafeína. Por eso muchas bebidas reformuladas bajaron el azúcar, sumaron sucralosa, estevia o acesulfame y perdieron el sello. Si prefieres limitarlos, sobre todo en los niños, búscalos en la lista de ingredientes, donde sí deben figurar.
¿Qué diferencia hay entre sodio y sal?
La sal de mesa es cloruro de sodio, y el sodio es alrededor del 40 % de su peso. Entonces, para pasar de sodio a sal se multiplica por 2,5. Por ejemplo, 400 miligramos de sodio equivalen a 1 gramo de sal. La etiqueta y el octógono hablan siempre de sodio.
¿Cómo les enseño a mis hijos a leerlos?
Conviértelo en un juego en el supermercado: que cuenten los sellos de sus productos favoritos y busquen uno parecido con menos. Luego, en casa, comparen la porción de la etiqueta con lo que se sirven. También ayuda armar juntos la lonchera; tienes ideas en lonchera saludable de lunes a viernes.
En Resumen
Los octógonos de advertencia avisan de cuatro cosas: alto en azúcar, alto en sodio, alto en grasas saturadas y contiene grasas trans. Se calculan por 100 gramos o 100 mililitros y son un buen primer filtro. Sin embargo, no dicen cuánto se pasa el producto, ni hablan de edulcorantes, calorías o porciones. Por eso, voltea el envase: mira la porción, la tabla nutricional y la lista de ingredientes, y compara dentro de la misma categoría. Y sin sello no significa saludable. Con una condición de salud, pide cifras a tu nutricionista.
Forever Aloe Peaches
Bebida de aloe vera (84,5 % de gel) con puré de durazno y trocitos de aloe. Lleva fructosa: lee la etiqueta y cuéntala como bebida dulce.